Clínica del Sueño: Panorama General

By | 2018-05-28T01:53:22+00:00 mayo 28th, 2018|Innovación|Comentarios desactivados en Clínica del Sueño: Panorama General

La polisomnografía, también llamada estudio del sueño, es una prueba utilizada para diagnosticar trastornos del sueño. La polisomnografía registra las ondas cerebrales, los niveles de oxígeno en la sangre, la frecuencia cardíaca y respiratoria, así como los movimientos de los ojos y las piernas durante el estudio.

La polisomnografía se suele realizar en una unidad de trastornos del sueño, dentro de un hospital o en un centro del sueño. Te solicitarán que vayas al centro del sueño por la tarde para realizarte la polisomnografía, de manera que el estudio pueda registrar los patrones del sueño durante la noche. En ocasiones, la polisomnografía se realiza durante el día para adaptarse a los trabajadores por turnos que habitualmente duermen durante el día. Además de ayudar a diagnosticar los trastornos del sueño, la polisomnografía se puede usar para ajustar tu plan de tratamiento si ya tienes un diagnóstico de trastorno del sueño.

¿Por qué se hace?

La polisomnografía registra las fases y los ciclos del sueño para identificar si los patrones de sueño se interrumpen, en qué momento y por qué. El proceso normal de quedarse dormido comienza con la fase del «sueño sincronizado». Durante esta fase, las ondas cerebrales, registradas por la electroencefalografía (EEG), disminuyen considerablemente.  Los ojos no se mueven de un lado al otro rápidamente durante el sueño sincronizado, a diferencia de lo que sucede en las fases posteriores. Después de una o dos horas de sueño sincronizado, la actividad cerebral se recupera nuevamente, y comienza el sueño desincronizado. Por lo general, los sueños ocurren durante el sueño desincronizado. Normalmente atraviesas de cuatro a seis ciclos de sueño en una noche, con ciclos de sueño sincronizado y desincronizado de aproximadamente 90 minutos. La fase desincronizada generalmente se prolonga con cada ciclo a medida que avanza la noche. Los trastornos del sueño pueden alterar este proceso del sueño.

La polisomnografía registra las fases y los ciclos del sueño para identificar si los patrones de sueño se interrumpen y en qué momento. El médico puede recomendar una polisomnografía si sospecha que tienes:

  • Apnea del sueño u otro trastorno respiratorio relacionado con el sueño. En este trastorno, la respiración se detiene y se inicia repetidamente durante el sueño.
  • Trastorno por movimientos periódicos de las extremidades. En este trastorno del sueño, las piernas se flexionan y extienden involuntariamente durante el sueño. En ocasiones, este trastorno está asociado con el síndrome de las piernas inquietas.
  • En este trastorno, experimentas una somnolencia abrumadora y ataques de sueño repentinos durante el día.
  • Trastorno de conducta durante el sueño desincronizado. Este trastorno del sueño consiste en actuar físicamente los sueños.
  • Comportamientos inusuales durante el sueño. El médico puede realizar este examen si realizas actividades inusuales durante el sueño, como caminar, moverte mucho o hacer movimientos rítmicos.
  • Insomnio crónico sin causa aparente. Si continuamente tienes problemas para quedarte dormido o para mantener el sueño, el médico podría recomendar una polisomnografía.

Adicionalmente, existen un grupo de enfermedades crónicas que pueden mejorar, si la calidad del sueño mejora, por lo que podría requerirse un estudio de sueño en patologías como:

  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)
  • Enfermedad de Parkinson
  • Enfermedad Cerebro-vascular
  • Esclerosis Lateral Amiotrófica
  • Miastenia Gravis
  • Esclerosis Múltiple
  • Epilepsia refractaria a tratamiento

Riesgos

Una polisomnografía es una prueba indolora y no invasiva. Las complicaciones son poco frecuentes. El efecto secundario más frecuente es la irritación de la piel causada por el adhesivo que se usa para adherir los sensores de la prueba a la piel. Por lo general, no se recomienda dormir la siesta antes de hacerse un estudio de sueño.

¿Cómo prepararte?

El médico puede pedirte que no tomes alcohol o que no comas ni tomes nada con cafeína durante la tarde y la noche previas a realizarte una polisomnografía. El alcohol y la cafeína pueden modificar tus patrones de sueño y pueden agravar los síntomas de algunos trastornos del sueño.

¿Qué esperar?

Durante la polisomnografía

Llegas al centro de sueño en la tarde para la polisomnografía y permaneces durante la noche. Puedes traer elementos que utilizas para tu rutina a la hora de dormir y puedes dormir con tu propia ropa para dormir.

La habitación donde se realiza la polisomnografía es similar a una habitación de hotel y está oscura y silenciosa durante la prueba. No compartes la habitación con nadie más. La habitación tiene su propio baño.

La habitación tiene una cámara de video, de modo tal que los técnicos de la polisomnografía que te supervisan pueden ver qué sucede en la habitación cuando las luces están apagadas. También tiene un sistema de audio para que puedan hablarte y oírte desde su área de supervisión fuera de la habitación.

Después de prepararte para dormir, uno de los técnicos coloca sensores en el cuero cabelludo, las sienes, el tórax y las piernas con un adhesivo suave, como pegamento o cinta. Los sensores están conectados mediante cables a una computadora, pero los cables son lo suficientemente largos como para permitirte moverte normalmente en la cama. También se coloca un pequeño clip en el dedo o la oreja para supervisar el nivel de oxígeno en la sangre.

Mientras duermes, un técnico supervisa:

  • Ondas cerebrales
  • Movimientos oculares
  • Frecuencia cardíaca
  • Patrón respiratorio
  • Nivel de oxígeno en la sangre
  • Posición corporal
  • Movimientos de las extremidades
  • Ronquidos y otros ruidos que puedas hacer cuando duermes

 

El laboratorio de sueño es un área de estudios electrofisiológicos (como lo puede ser un área para realizarse un electroencefalograma, un electrocardiograma o una prueba de esfuerzo) en donde al paciente le es colocado una serie de sensores (electrodos, bandas y micrófonos) para poder monitorear sus funciones corporales durante el sueño. Para ello el área que se acondiciona para atender al paciente es similar a una habitación de hotel, con comodidades como: cama matrimonial, mesa de noche, lámpara, baño, televisor (en algunos casos) entre otros aditamentos. La razón primordial de esto es que como se evaluaran las funciones corporales durante el sueño, el paciente debe dormir y permanecer en la habitación durante la noche.

El estudio de sueño, cuyo nombre técnico es Polisomnografía debe ser realizado en un ambiente adecuado para el mismo, y lo debe ejecutar un personal técnico entrenado y capacitado como lo es el Técnico Polisomnografista y solo debe ser indicado estrictamente por un médico. Adicionalmente, el paciente debe ser preparado apropiadamente para la realización del mismo. No debe ingerir bebidas alcohólicas ni café desde el día previo al estudio, debe acudir con el cabello lavado y seco, no usar esmalte o brillo de uñas y dormir menos de los habitual el día anterior. Debe acudir al laboratorio aproximadamente a las 6 de la tarde o antes, para ser ingresado a la habitación y cumplir una parte importante del estudio que es la “habituación” al área.

Al paciente se le deja solo aproximadamente una hora y media para que este se coloque su ropa de cama y se relaje en el cuarto y así progresivamente lo sienta más “familiar” y menos extraño. Luego de ello el técnico le realiza un cuestionario, llena la historia técnica y se le toman los signos vitales. Posteriormente inicia la fase de conexión en la cual le es colocado electrodos en la cabeza, rostro y piernas para medir la actividad eléctrica cerebral, los movimientos de los ojos, los latidos del corazón y los movimientos de piernas respectivamente. Estos electrodos se colocan sobre la piel y el cuero cabelludo con una pasta especial de forma completamente indolora (no se utilizan electrodos de aguja y ninguno de los dispositivos colocados transmiten descargas eléctricas). Adicionalmente se coloca una cánula de plástico ligera en la nariz para medir la respiración, un micrófono para medir ronquidos, unos cinturones en tórax y abdomen para medir la expansión del torso con la respiración y un medidor de la oxigenación de la sangre en uno de sus dedos (como los utilizados en las unidades de terapia intensiva, los cuales funcionan a través de una luz, de igual forma, absolutamente indoloros). Aunque parezca que es una gran cantidad de dispositivos, la verdad son muy pequeños y bastante cómodos, por lo que, aunque no suene así, la inmensa mayoría de los pacientes puede dormir perfectamente con ellos.

Una vez conectado, el paciente se acuesta en la cama, se realizan unas pequeñas pruebas para asegurarse que todos los electrodos funcionan bien, y el paciente es dejado a solas para dormir. Durante toda la noche, el técnico polisomnografista está vigilando las variables del paciente a través de la computadora, y en caso de requerir algún tipo de asistencia, el paciente dispone de un timbre, con el que puede llamar al técnico en cualquier momento.

Una de las principales interrogantes que hacen los pacientes es: ¿Qué pasa si durante el estudio necesito acudir al baño? Esto no es ningún problema, ya que el con solo avisar al técnico, este puede pausar el estudio, hacer la nota respectiva e ingresar a la habitación. Ahí, el puede desconectar el puerto general donde se encuentran todos los dispositivos conectados, y el paciente puede acudir al baño con este módulo como si fuera una cartera o un bolso, para luego retornar y reiniciar el estudio.

Una de las principales indicaciones para realizar la Polisomnografía es el Sindrome de apnea obstructiva del sueño, el cual es una condición cada vez más frecuente en la cual el paciente presenta intensos ronquidos, ahogos nocturnos con periodos de pausa de la respiración así como movimientos de las piernas y mucho sueño durante el día, así como problemas de la memoria, la concentración e irritabilidad. Si el hallazgo de estos fenómenos respiratorios es evidente para el técnico durante las primeras horas del estudio de sueño, este puede intentar mejorar el cuadro respiratorio con el uso de sistemas de compresión de aire, los cuales pueden ser colocados al paciente durante el resto de la noche para buscar mejorar el problema. Estos dispositivos conocidos como CPAP (Continuos Positive Airway Pressure o Presión continua positiva en vía aérea), se colocan al paciente por medio de una máscara que se coloca en la nariz (nasal) o en la nariz y en la boca (oronasal) parecidas a las máscaras de oxígeno, y se busca calcular la presión de aire a la que el paciente deja de “ahogarse” dormido.

Una vez concluido el estudio, el resultado del mismo puede tardar un aproximado de 72 horas a 7 días en ser leído e interpretado por un médico especialista en sueño, el cual va a generar una conclusión polisomnográfica del mismo. Una vez con el resultado de ese estudio, usted podrá acudir al médico que se lo indicó, para que este le pueda dar la información correspondiente a su tratamiento para su desorden del sueño.

La gran mayoría de los estudios de sueño logran realizarse completamente de forma exitosa, sin embargo, un porcentaje muy pequeño de personas presentan algo que se llama “efecto de primera noche” (First Night Effect) en el cual, por razones inherentes a la intranquilidad y a la sensación de extrañeza del paciente, este no puede conciliar el sueño de forma adecuada. La gran mayoría de los pacientes que padecen este efecto, son víctimas del mismo por la poca información que tienen al momento que acuden al laboratorio de sueño.

Desde el año 2015 éste estudio hace parte de un nuevo proyecto de innovación que a corto plazo se presentará ante la Alta Dirección de la Organización en aras de estar a la vanguardia de nuevas tecnologías a nivel de la región caribe. Este proyecto es liderado desde la Presidencia, Direccion de Hospitalización, Dirección Médica, Servicios de Neurología  y Coordinación de Rehabilitación.